
La reina de las dificultades se anticipa a los desastres, por lo que vive en un desastre continuo o en el temor del percance...
Cuando empieza a entrever la felicidad ya empieza a preocuparse por perderla.... Se preocupa cuando no se preocupa porque piensa que algo raro pasa...
Hace realidad sus temores porque en realidad los fabrica. La recompensa inmediata es su fuente de satisfacción y una hipocondría vital la acompaña permanentemente en su desdicha.